• Mariana Mazzeo

Un proyecto terminado, y muchas de buenas prácticas

Actualizado: 21 de dic de 2018

Si bien hace ya más de 5 años que trabajo como consultora, siempre hay algún proyecto que marca un hito en mi carrera y que queda grabado para siempre en su memoria. Ese es mi caso con Bancos de Alimentos de México (BAMX): mi primer proyecto terminado desde que me embarqué en la aventura de Tribo.


Cada nuevo proyecto me representa un desafío, un nuevo mundo de posibilidades. Una pizarra en blanco donde poner a prueba la creatividad. Donde poder jugar con todas las herramientas que voy aprendiendo con los años y los demás proyectos terminados; y las nuevas funcionalidades que se van sumando en Salesforce. También, donde conozco a un nuevo equipo y una nueva forma de trabajo. Y BAMX no fue fue la excepción, en ningún aspecto.


Pero hay algo especial que me gustó mucho de este proyecto: el trabajo de Gestión de cambio y Adopción de usuarios. Quizás tenga que ver con que estos temas son otras de mis grandes pasiones. Pero estoy segura de que fue así porque sigo viendo los resultados positivos en el equipo.


Les comparto algunas de las buenas prácticas que destaco de este proyecto.


Reunión de Inmersión.

Una de las mejores prácticas para que todos en la organización sepan qué vamos a estar haciendo. Esas reuniones son muy útiles para setear expectativas, y también para que los consultores no seamos seres extraños que vienen a imponer una nueva forma de trabajo o una herramienta. Junto con Manu, el Administrador de Salesforce y Líder de proyecto de BAMX, organizamos una reunión con todo el equipo para conocernos, contarles cómo íbamos a estar trabajando, resolver sus dudas … ¡y por supuesto mostrarles Salesforce por primera vez!


Permanente involucramiento del equipo.

El equipo de trabajo de BAMX no sólo estuvo involucrado en el relevamiento de las necesidades y procesos. Manu se ocupó de que vayan conociendo los avances de la implementación minuto a minuto. Fue testeando cada paso junto con ellos. Organizó capacitaciones durante la implementación, y en casi todas nuestras reuniones hablamos de las necesidades y sugerencias que iban surgiendo en las pláticas con el equipo.



Parte del equipo de BAMX en sus oficinas

Reunión de lanzamiento.

El día D de toda implementación. El día en que, como lo definimos a veces, “se apaga el excel (o cualquier otro sistema de trabajo previo)” y sólo se usa Salesforce.

Siempre me parece que es un hito muy importante en los proyectos, y a veces pasa desapercibido. Es el cierre de una etapa y el comienzo de otra. En este proyecto tuve la posibilidad de acompañar al equipo en esta reunión y me pareció el broche perfecto para el trabajo que fuimos haciendo juntos.



Reunión de Lanzamiento en las oficinas de BAMX


Bonus track: El decálogo del uso de Salesforce

Esta idea me pareció genial. Manu y Almendra (Sponsor Ejecutivo de esta implementación ) definieron que antes de comenzar a usar el sistema, había que establecer ciertos acuerdos en el equipo de trabajo para empezar todos en el mismo canal, y con el pie derecho.


Agotar las instancias de búsqueda antes de cargar un registro, Capturar la información con mayúsculas y minúsculas respetando las reglas de ortografía, No borrar información de otro compañero, Escribir los nombres completos de las empresas y luego sus siglas, son algunos de los puntos que menciona.


Lo que me encanta de esta idea es que deja perfectamente claro que Salesforce es una herramienta. Y que, como toda herramienta, necesita que establezcamos formas de usarla, porque no habla por sí sola. Durante la implementación se trabaja mucho para ajustarla a las necesidades de los equipos y esta forma de darle un sentido único, me parece ideal.


Pero sobre todo, Salesforce es una herramienta de trabajo colaborativo. Donde el trabajo de cada persona del equipo alimenta al de sus compañeros, se comparte y queda expuesto. Cambia la cultura de trabajo. Y por eso, como dijimos, que todos los usuarios estén en el mismo canal y compartiendo los criterios en que se ingresan y leen los datos posteriormente, es clave.


Con Almendra y Manuel en las oficinas de BAMX